El texto menciona la existencia de comentarios, pero no indica que estos afecten la tranquilidad de los personajes. Por el contrario, la reacción del ama de casa atenúa cualquier tensión:
«Pensándolo bien, hay cosas mucho más raras».
Desde el enfoque comunicativo funcional, esta afirmación relativiza la crítica social y refuerza el tono anecdótico del relato. Por tanto, la opción convierte un detalle circunstancial en un supuesto tema central, lo que la invalida como respuesta correcta.